Ainhoa Ruiz de Angulo se encontraba en un bar de su ciudad, Vitoria, cuando comenzó a sentir la mirada del resto de personas que habitaban la sala. La joven giró la cabeza y se encontró detrás de ella a un hombre gritando con cara de molestia. Ainhoa frustrada le dio a entender que no podía escucharle porque es sorda: “El problema de la sordera es que no se ve, es difícil reconocerla, es una discapacidad invisible”, asegura.

El gusto por las series médicas, la curiosidad por la cura de enfermedades o la vocación por cuidar de los demás son solo algunas de las infinitas razones que pueden llevar a una persona a adentrarse en el mundo de la salud y en concreto a la Enfermería. Esta profesión suele ir de la mano de palabras como “vocación”, “cuidados” o “atención”, pero también de otros adjetivos como “menospreciada” o “extenuante”…