El cuento que nunca se acaba

Fuente: Agencia de comunicación y género

Aceptar lo diverso como norma no parece encontrar una gran aceptación en la sociedad. Desde que tenía nueve años siempre me he preguntado cómo habría sido nacer en un mundo donde también existieran dos Adanes y dos Evas. Si Peter Pan se hubiera enamorado de algún niño perdido, si Mulán hubiera nacido hombre o si los personajes de las telenovelas que veían mis padres hubieran sido papá y papá o mamá y mamá…

A día de hoy la diversidad afectivo-sexual todavía encuentra dificultades para su total inclusión. En España es difícil encontrar libros que muestren un discurso alejado del modelo heteronormativo. Zaida, maestra de Educación Infantil, comenta que hay muchos libros que trabajan la diversidad, pero no desde una forma explícita. “Hace falta darle más visibilidad a este colectivo porque a día de hoy en la mayoría de los colegios se sigue quedando aparte”, asegura Zaida.

Según el último Barómetro de Hábitos de Lectura (2019) de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE), en ocho de cada diez hogares (83,6%) con menores de seis años, se comparten lecturas en familia. El 86,8% de los niños y niñas de entre 6 y 9 años lee por ocio. 

A través de la Literatura Infantil los niños experimentan el primer contacto con la realidad que les rodea. Si hablamos de la identidad del ser humano la Filosofía nos recuerda dos grandes posturas. Los esencialistas decían que el hombre nacía de una determinada forma y la tenía que conservar hasta el final de sus días. Y sus contrarios pensaban que la esencia del ser humano no era para toda la vida, dependía de sus relaciones con el mundo. En estos momentos aparece Foucault, un filósofo que creía en el ser humano como un ser que está en constante cambio y depende de lo que los demás perciben de él. 

Los consumidores de Literatura Infantil que muestra personajes lésbicos, gays, bisexuales, transgénero, transexuales, travesti, intersexual y queer (LGTBIQ+) aseguran que no hay una gran variedad de libros que representen al colectivo. En el ránking de títulos y autores del último Barómetro de Hábitos de Lectura (2019), ningún libro de los 20 que hay, pertenece a literatura representante de este colectivo. Ni en la sección de adultos, ni en la infantil.

La Literatura presenta una doble función: social y literaria. En la Literatura Infantil LGTBIQ+ los lectores tienen la posibilidad de sentirse identificados con los personajes que aparecen en las historias. 

Nacho Donoso autor del cuento infantil Transbird, donde trata la transexualidad a través de la figura de un pájaro, considera que estamos en un nuevo momento y necesitamos nuevos referentes. Y es algo en lo que coincide con otro escritor de Literatura Infantil LGTBIQ+, José Carlos Andrés, autor del álbum ilustrado Mi papá es un payaso, donde trata la vida diaria de una familia homoparental formada por dos hombres. “Es muy importante los referentes en los que se puedan mirar y decir: esto es lo que pasa en mi familia, este personaje siente lo mismo que yo. Y que puedan mirarse y verse reflejados en un libro, eso es algo que es necesario y mágico”, añade el escritor. Nacho cree también que no siempre buscamos identificarnos en las historias. “Algunas veces nos gusta ver cuentos que nos expliquen el mundo que nos rodea”, comenta el autor.

“Algunas veces nos gusta ver cuentos que nos expliquen el mundo que nos rodea”

Nacho Donoso

Antes de que Dios creara a Adán y a Eva, y Shakespeare vendiera la idea de un amor trágico con el nombre de Romeo y Julieta, Aquiles y Patroclo ya se habían jurado amor eterno en las primeras obras literarias de la humanidad. 

Si existiera un árbol genealógico de la Literatura, podría pensarse que la Literatura Infantil es el hijo menor que no fue planeado. No hablamos de “Literatura Infantil” hasta el siglo XVIII. Solo un siglo antes había empezado a asomarse el concepto de “infancia”. No existía la preocupación actual por el desarrollo físico, mental y emocional del niño, y, por lo tanto, un objeto como un libro ni siquiera había sido pensado. La psicóloga infantil Teresa Jiménez de Miguel considera necesaria la presencia de los libros en estas edades tempranas. “El libro es una herramienta para facilitar el poder hablar de aquello que les está sucediendo. Muchas veces los adultos no encontramos el modo ni el momento de abordar un tema”, sostiene la psicóloga. 

Con el primer álbum ilustrado en 1981 Jenny Lives with Eric and Thomas, que visibilizaba a una familia homoparental formada por dos hombres, se fueron desencadenando una serie de títulos hasta el día de hoy. Sin embargo, estudiosos como Soler Quiles interpretan cierto desconocimiento del público acerca de estas obras, debido a las dificultades para poder localizarlos en bibliotecas y librerías.

Algunas de sus consumidoras siguen pensando a día de hoy que igualar la lectura de este colectivo al resto de obras más “normalizadas” es un cambio demasiado lento. “Todavía persiste una forma de pensar aun clásica en generaciones actuales”, comenta una de ellas.

Las temáticas que aborda la Literatura Infantil también han cambiado o, más bien, se han ido adaptando al paso del tiempo. Temas que aparentemente estaban prohibidos para los niños, como la muerte, la depresión o alguna enfermedad terminal, ya han sido narrados más de una vez. Entre estos, se encuentra la diversidad afectivo sexual. “Un libro es una herramienta bastante potente porque si además, permites que sea el niño o el adulto sea el que dé la solución al personaje, de alguna manera está volcando todo ese mundo interno”,  comenta la psicóloga infantil.

La filósofa Judith Butler sostiene que la intolerancia hacia la homosexualidad se construye a partir de la imposición de percepciones heterosexuales. Por este motivo, educar en diversidad afectivo sexual desde edades tempranas y sin prejuicios, se convierte en una necesidad. “Es importantísimo educar en la tolerancia, en el respeto, el que otros niños puedan tener otros referentes al heterosexual que es el que siempre se ha valorado, es fundamental para aprender que hay otras realidades que son igual de válidas”, añade Teresa Jiménez de Miguel. 

Esta disparidad de opiniones no se ve en los colegios donde los niños no se sienten rechazados por su condición. “Si estás con un nene que tiene unas determinadas características no te parecerá nunca raro ni extraño verlo en el día a día, pasa igual con este colectivo”, sostiene la educadora infantil, Zaida.

Doble destinatario 

Los escritores de Literatura Infantil se enfrentan a un doble destinatario: los niños que lo leen y los padres que censuran o aprueban la obra. Para estos profesionales los destinatarios más temidos son los niños. José Carlos Andrés, escritor de Literatura Infantil, asegura que son unos críticos terroríficos, “cuando menos te lo esperas te sueltan esa frase que es demoledora “¡me aburro, me aburro!”.

Los escritores también se enfrentan al editor o editora, a las librerías que lo seleccionan y lo tienen expuesto y finalmente, al público lector. “Nuestro público suele ser primero los adultos que deciden que ese libro les gusta para sus peques, pero también hay muchos peques que eligen un libro porque se lo leen un poquito y les ha gustado, por las ilustraciones, por el tema que tratan..”, comenta José Carlos.

El escritor José Carlos Andrés en la firma de su álbum infantil ilustrado Mi papá es un payaso. Fuente: propia

Doble destinatario 

Para los mayores críticos de literatura, los niños, las imágenes juegan un papel muy importante. Las ilustraciones funcionan como referencia y les permiten ubicar la ficción dentro de nuestra realidad. 

Según el último Barómetro de Hábitos de Lectura (2019) el 86, 8% de niños entre los 6 y 9 años, leen libros que no son de texto. “La importancia de la ilustración es fundamental, cualquier tipo de estrategia que utilicemos con los niños, si lo apoyamos en lo visual, aprenden de forma más rápida”, afirma la psicóloga infantil.

Entre los escritores y los ilustrados existe un gran debate en torno a esta cuestión. José Carlos considera que lo más importante de un texto y una ilustración en un álbum ilustrado es que vayan de la mano y que la ilustración mejore el texto. Nacho, autor de Transbird, afirma que su libro no se entendería sin las imágenes, puesto que su asociación con la figura del drag queen solo se ve en la ilustración.

Editoriales 

Algunas editoriales independientes han decidido apostar por obras que representan al colectivo: NubeOcho, Egales, Dos Bigotes… El escritor Soler Quiles en su libro La representación de la diversidad afectivo-sexual en la literatura infantil y juvenil de América Latina afirma que las editoriales más pequeñas se encargan de publicar este tipo de obras. En los grandes sellos editoriales prácticamente es inexistente la diversidad afectivo-sexual. Aún así esto no desanima a los escritores de este colectivo. “Estamos hablando de un tipo de libros dentro de la literatura que son minoritarios, y si es algo minoritario y llama la atención es porque todavía no está normalizado”, comenta José Carlos. 

“Estamos hablando de un tipo de libros dentro de la literatura que son minoritarios, y si es algo minoritario y llama la atención es porque todavía no está normalizado”

José Carlos Andrés

Estos cuentos infantiles permanecen entre una minoría de consumidores. Quizás por temor a una respuesta negativa por parte del mercado, se siguen viendo mediados por la censura de una industria que parecería no estar interesada en abordar estas temáticas, sea por intereses comerciales o morales. “El tema de ventas, visibilidad, comercialización es tan difícil, que la persona que encuentre la piedra filosofal de “este álbum va a ser el que lo va a petar”, ese editor o editora se va a convertir en el top 10 del mundo editorial, pero de momento no, esa piedra filosofal no la ha encontrado nadie”, afirma José Carlos.

Pareciera entonces que más que una falta de producción, la invisibilidad de estos libros es un problema de distribución, debido a que solo las editoriales independientes muestran un interés por su edición, creación y venta. Gracias a estas editoriales se puede hablar de ciertos temas de una manera más directa. “Editoriales como NubeOcho, Egales o Dos Bigotes son imprescindibles. Si no hay editoriales, no hay libros. Estamos todos unidos en una sola mano”, asegura el escritor.

Tópicos de la Literatura Infantil LGTBIQ+

Es posible identificar una serie de tópicos recurrentes dentro de este género de la Literatura Infantil. Según el estudio de Soler Quiles quizás la representación más grande hasta el momento ha sido la de los hogares homoparentales, donde predomina la pareja lésbica, que será mejor aceptada socialmente, con hijas adoptadas o biológicas. También se repite mucho el personaje masculino, ya sea un niño o un animal que posee comportamientos amanerados o, más bien, que despierta algún interés por cosas que —según la sociedad— no le corresponden.

Fuente: Universoabierto.org

La psicóloga infantil Teresa Jiménez de Miguel señala la importancia de los libros para que los niños puedan ampliar miras y no centrarse y ceñirse solamente a una visión. “Esto les ayuda para decidir lo que hacer con su vida, con su sexualidad, primero que tienen padres que les han enseñado o que les han respetado y respetan a otros, les dará más tranquilidad”, afirma la psicóloga.

En el panorama de Literatura Infantil LGTBIQ+ actual en España esta dinámica se sigue manteniendo. Según una encuesta a sus consumidores, la mayoría de los libros presentados en el mercado tratan personajes de familias diversas, seguidos de personajes transgéneros, lésbicos y gays. No conocen ningún cuento protagonizado por personajes bisexuales, intersexuales y queer. Por ello, autores como Nacho tienen claro cuál será el tema de su próximo cuento. “Mi próxima obra tratará la bisexualidad y lo enfocaría como el amor a las personas y no a un solo género, acercándome más al concepto de pansexualidad. Reforzaría la alegría y el amor y omitiría el dolor del protagonista”, declara el escritor. 

En la sociedad del siglo XXI la inclusión de la diversidad afectivo-sexual requiere que se elaboren planes de mejora desde la participación para paliar estas situaciones de discriminación hacia el colectivo. “Lo único que hay que fomentar es el respeto hacia todas las formas de amor y hacia todas las formas de vida”, añade una de sus consumidoras.

A la Literatura Infantil LGTBIQ+ le queda un largo camino por recorrer. En el final de ese camino, se encontrarán unos referentes que visibilicen otras formas de ser, de sentir y expresar afectos; donde existan unas identidades sin compromisos ni tapujos. 

Por último, os dejamos aquí dos entrevistas con José Carlos y con Teresa muy interesantes.