Océanos, de dónde venimos

Nos sentimos atraídos por su inmensidad y nos podemos quedar horas mirándolo. Su azul, verde o gris nos absorbe y nos mece al ritmo que lo hacen las olas que lo recorren constantemente. Le hemos dedicado relatos, poemas, canciones y odas. Y cada año, en vacaciones, los que vivimos alejados de él, corremos a buscarlo para descansar y retomar energía con los ojos posados en esa fina línea que lo separa del cielo y que, a menudo, es difícil de diferenciar.

Dios lo creó al Tercer Día (Gn 1: 9-10) “y vio que esto era bueno”. Desde entonces, numerosas comunidades viven ligadas a él incluyéndolo en sus rituales, creencias y ritmos. “El mar. La mar. El mar. ¡Solo la mar!”, como escribió Alberti, es vida.

Los océanos ocupan el 71% de la superficie terrestre y son hogar para el 80% de los seres vivos del planeta. Y, quizá, lo más apasionante y atrayente de todo esto sea su carácter inexplorado y desconocido, esa aura de misterio e imaginación que aún lo rodea.

Orcas, Baja California.

La funcionalidad de los océanos

Además de la belleza y misterio de las aguas, los océanos cumplen un papel funcional indispensable en la dinámica de la Tierra. Absorben el 90% del calor que entra a través de la atmósfera y nos proporcionan la mitad del oxígeno que respiramos. Los animales y plantas que lo habitan son necesarios para el correcto funcionamiento de la Tierra y muchos de ellos suponen la fuente primera de alimento proteico de muchas comunidades. Es sencillo: sin los océanos no tendríamos la posibilidad de existir.

Sin embargo, la mano humana deja huella también sobre ellos y no siempre de manera positiva. Los desequilibrios causados por los residuos y la contaminación de las aguas, así como la sobrepesca y explotación de los océanos son muy graves. La Isla de Basura del Pacífico (la más grande del planeta) tiene 1’6 millones de kilómetros cuadrados y se calcula que hay alrededor de 150 millones de toneladas de plástico en ella. Sobre esto habla, precisamente, uno de los últimos documentales que ha sacudido la crítica y la opinión pública: “Seaspiracy”.

“Seaspiracy: la pesca insostenible”

Ficha técnica

  • Título: Seaspiracy
  • Año: 2021
  • Duración: 89 minutos
  • País: EE. UU.
  • Dirección: Ali Tabrizi
  • Producción: Kip Andersen
  • Distribución: Netflix
  • Género: Documental – Pesca

La película, dirigida por el británico Ali Tabrizi, sigue al propio Tabrizi por diferentes partes del planeta mientras descubre varias tramas corruptas y abusos que dañan a las especies marinas, especialmente desde la industria pesquera.

El documental, que pronto se situó en el TOP 10 de las películas de Netflix, provocó un efecto casi instantáneo en parte de la población. Se plantearon abandonar el consumo de pescado. En cualquier caso, la película no está exenta de debate y controversias. Desde diversos sectores, se ha denunciado la relatividad de los datos expuestos, así como la elección interesada y descontextualizada de las intervenciones de expertos que se muestran en el filme.

A pesar de lo apocalíptico que puede resultar en ocasiones el documental, supone un retrato más o menos aproximado de la explotación a la que sometemos a los océanos y sus especies marinas. Pone, además, de manifiesto la interrelación existente entre los mares y los humanos dejando patente que cuidar y respetar a los primeros supone, a largo plazo, cuidarnos y respetarnos a nosotros mismos.

Vivimos en un planeta que posee un delicado equilibrio que debemos salvaguardar. Así pues, nosotros, que somos capaces de escribir las poesías más bonitas al océano y verter los contenidos más tóxicos al mismo, somos también la clave para revertir los excesos y abusos que cometemos sobre el gigante azul que nos da vida.

A continuación, os dejamos una lista con otros 15 documentales sobre los océanos que puedes ver: