Aceptarlo diverso como norma no parece encontrar una gran aceptación en la sociedad. Desde que tenía nueve años siempre me he preguntado cómo habría sido nacer en un mundo donde también existieran dos Adanes y dos Evas. Si Peter Pan se hubiera enamorado de algún niño perdido, si Mulán hubiera nacido hombre o si los personajes de las telenovelas que veían mis padres hubieran sido papá y papá o mamá y mamá…

Durante la pandemia y sus consecuencias (económicas, sociales y psicológicas) cada vez son más las personas que sienten una pérdida de su felicidad. El término “felicidad” proviene etimológicamente del latín felicitas, atis, que significa, en escritos de Cicerón, “felicidad, fortuna, placer, alegría, buena estrella y buen destino”…

Aceptar lo diverso como norma no parece encontrar una gran aceptación en la sociedad. A día de hoy, la diversidad afectivo-sexual todavía encuentra dificultades para su total inclusión. Tanto es así, que es difícil encontrar libros que muestren un discurso alejado del modelo heteronormativo.

Hoy día 14 de febrero es el día de los enamorados, o también conocido como el Día de San Valentín. Este día corresponde con una festividad de origen cristiano que se celebra como conmemoración de las buenas obras realizadas por san Valentín de Roma, que están relacionadas con el concepto universal del amor y la afectividad.